Acupuntura para problemas de fertilidad

Acupuntura y fertilidad

La acupuntura ha demostrado ser muy beneficiosa para tratar una amplia gama de enfermedades y dolencias, desde el alivio de dolores crónicos hasta lograr abandonar adicciones como el tabaco.

Recientemente se ha comprobado que la acupuntura también puede ayudar a las personas que tengan problemas de infertilidad.

Acupuntura


Tratamientos de acupuntura para la fertilidad

Gracias a las técnicas de acupuntura se consigue enviar el flujo sanguíneo necesario a los órganos reproductivos y se estabilizan los niveles hormonales. Esto, a su vez, ayudará a incrementar y regular la función ovárica en las mujeres y la producción de esperma en los hombres.

Estas técnicas ayudan a regular el ciclo menstrual y revitalizan los espermatozoides, al mismo tiempo que mejoran la función del cuerpo en general, estimulando la salud e incrementando la eficiencia reproductiva. El uso de hierbas medicinales que actúan sobre el hígado y normalizan las funciones renales y adrenales, han demostrado ser efectivas para elevar la cantidad y la calidad de los espermatozoides.

Estos métodos usados por la medicina china desde hace miles de años, incluyen no sólo el uso de la acupuntura y las hierbas medicinales, sino también ejercicios de relajación, energéticos y de autosugestión. Los ejercicios que se practican buscan efectos similares a la meditación y al mismo tiempo ejercitan el cuerpo y oxigenan la sangre, mejorado la percepción del propio cuerpo.

Esta medicina tradicional ha dado buenos resultados en algunas causas de infertilidad como: síndrome premenstrual, fallas de implantación, amenorrea, ciclos irregulares, endometriosis, obstrucción de las Trompas de Falopio y desequilibrios hormonales. Varios estudios han demostrado que la acupuntura aumenta el éxito en mujeres que desean quedarse embarazadas y reduce la tasa de abortos espontáneos.

La medicina moderna explica la efectividad de la acupuntura en casos de infertilidad, argumentando que consigue aumentar la irrigación sanguínea de la cavidad pélvica y mejorar de esta forma la función ovárica. Esto produce una estimulación en la producción folicular y al mismo tiempo genera un engrosamiento del endometrio que facilitará la implantación del óvulo.